Dispensador para azúcar elaborado en vidrio, un material que puede considerarse uno de los más higiénicos porque no es nada poroso, por lo que no acumula restos de alimentos, gérmenes o bacterias.
Además, permite un uso diario porque no se deteriora con el uso, permaneciendo inalterable durante años.
Su diseño le permite servir la cantidad de azúcar deseada y libre de derrames.